Plan Pro
RecomendadoTodo el Plan Carta, más el control del dinero que no pasa por una venta.
S/99al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/149 al mes
En una cafetería el mismo café se pide de muchas formas: grande o chico, con leche de almendras, con un shot más, sin azúcar, para llevar. Si esas decisiones viajan como una nota escrita, ni se cobran completas ni descuentan lo que gastan. Y con ticket bajo y mucha rotación, el error se repite con cada latte.
La ventana de un latte en el punto de venta: los tamaños como variante obligatoria, cada uno con su precio, y debajo los agregados opcionales —leche de almendras, shot extra— con el suyo.
7 a. m.
Se calibra el molino y sale el primer espresso de prueba. La caja de la mañana se abre con su monto inicial contado, y todo lo que se venda hasta el mediodía queda en esa sesión, separado de lo que venga después.
8 a. m.
La cola del café para llevar. Tamaño, leche y agregados se eligen en la misma ventana del producto; el precio se suma solo y la comanda llega a la barra con cada detalle impreso, sin que el barista tenga que descifrar una letra apurada.
10 a. m.
La media mañana de las laptops. Quien trabaja desde la mesa pide su segundo café desde la carta QR; el pedido entra a una cola del punto de venta y la comanda sale a la barra cuando alguien del local lo acepta.
1 p. m.
Almuerzo ligero: sánguches, quiche y la tajada de torta. En el Plan Pro, si la torta entera se registra como producción que rinde las tajadas que tú defines, el punto de venta muestra cuántas quedan antes de que alguien pida la última.
4 p. m.
Horario partido: se cierra la caja de la mañana con su arqueo y se abre la de la tarde. Cada sesión tiene su reporte, con quién la cerró y cuánto faltó o sobró, así sabes cuánto dejó cada turno.
Cierre
La repostería que no se vendió se registra como merma, con su nota, y el reporte le pone un monto. Los puntos del día ya quedaron en la cuenta de cada cliente que dio su DNI al pagar.
Cada bebida tiene un grupo de variantes —el tamaño— con su precio y su receta. Lo demás va como agregados con precio: leche de almendras o de avena, shot extra, jarabe. Se suman solos y, en el Plan Pro, cada uno descuenta lo que gasta.
La barra recibe la bebida con su tamaño, sus agregados y la nota, en pantalla o impresa. El barista no interpreta: lee lo que se cobró.
En el Plan Pro, el cliente que paga con su DNI acumula puntos según la regla que fijes: cuántos por cada sol y desde qué monto. Cada movimiento queda en un historial, y si devuelves una venta, sus puntos se revierten.
Se busca por teléfono, nombre o documento, y aparecen sus visitas y su última compra. Al cliente de todos los días no hay que tomarle los datos dos veces.
El pedido, «Cobrar» y confirmar, con el medio de pago ya elegido. Si paga con tarjeta, se registra el pago hecho en el POS del banco; si paga con Yape, se anota como medio de pago.
Una cafetería vive de la repetición. La pregunta útil no es cuántos clientes entraron este mes, sino cuántas veces volvió el mismo y cuánto gastó en total, comparado con el que vino una vez y no regresó. Sin esa cifra, cualquier promoción es una apuesta.
Esa cifra existe solo para los clientes que se identifican. Si al cobrar se registra su teléfono o su DNI, la analítica del Plan Pro separa a los nuevos de los recurrentes, arma el grupo de los que más gastan y los reparte en segmentos. Con los puntos pasa igual: se acumulan por documento, y el cliente anónimo no suma.
Con la frecuencia y el gasto acumulado a la vista, el premio se decide con números. Ejemplo: si das un punto por cada sol y canjeas un café de S/9 por cien puntos, estás devolviendo S/9 por cada S/100 que te compra ese cliente, un 9% de su consumo. Si su frecuencia no cambia después del premio, sabes que esa inversión no está funcionando.
Boletas de ticket bajo en volumen alto, muchas para llevar. Quien trabaja desde la mesa pide factura con su RUC más a menudo de lo que parece, y se emite en el mismo cobro. Conviene preguntarlo antes de cobrar: el comprobante nace en el cobro.
La clase CIIU 5610, a la que remite el reglamento de la Ley 31556, incluye a las cafeterías. Si la tuya es MYPE y el servicio es su actividad principal, en 2026 aplica 10,5% (8% de IGV más 2,5% de IPM) y en 2027, 15%, hasta el 31 de diciembre de 2027. Ojo con el café en grano en bolsa y las tazas que vendes en el mostrador: no son servicio de restaurante, pagan la tasa general y no suman al 70% de ingresos que exige el régimen. Confírmalo con tu contador.
Cargamos cada bebida con sus tamaños como variantes y los agregados que cobras aparte: leches vegetales, shots, jarabes, crema. Creamos el área de barra y, si tienes cocina para sánguches y tostadas, la suya, para que la comanda de cada cosa llegue sola a quien la prepara.
Si usas el Plan Pro, configuramos contigo la regla de puntos —cuántos por sol, desde qué monto y cuánto vale cada punto— y los niveles de cliente, si los quieres. El primer lunes, cada cliente que da su DNI al pagar ya empieza a acumular.
Qway incluye fidelización en todos sus planes, desde S/65 al mes; en ComidaPOS los puntos están en el Plan Pro, a S/99 hasta el 30 de junio de 2027. Si solo buscas puntos y emites pocos comprobantes, Qway te sale más barato. Pero su plan de entrada tiene un tope de 100 documentos al mes, y una barra con cola cada mañana puede pasarlo en pocos días.
Ver la comparativa completaPlan Pro a S/99 al mes y Plan Carta a S/79 al mes, hasta el 30 de junio de 2027. Desde el 1 de julio de 2027, la tarifa estándar será de S/149 y S/119.
El precio con el que entras es el que pagas mientras sigas siendo cliente, aunque la tarifa suba después.
Todo el Plan Carta, más el control del dinero que no pasa por una venta.
S/99al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/149 al mes
Todo lo que necesitas para vender, cocinar, cobrar y facturar en un local.
S/79al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/119 al mes
Sí, como agregado con su precio, que se suma solo. Si el tamaño ya es la variante de la bebida, la leche va como agregado: cada producto tiene un solo grupo de variantes.
Sí. La comanda llega con la variante, los agregados y la nota, en pantalla o impresa.
Sí, en el Plan Pro: puntos por sol consumido, con un monto mínimo, canje por puntos o por producto y un historial de cada movimiento. Hoy los puntos no tienen fecha de vencimiento.
Todavía no. El saldo lo consulta el personal con el documento del cliente, en el momento de cobrar.
Sí, si se identifica al pagar: la analítica del Plan Pro muestra sus pedidos y su gasto en el periodo, y separa a los clientes nuevos de los recurrentes.
El pedido, «Cobrar» y confirmar, con el medio de pago ya elegido. Sin internet se sigue cobrando con ticket provisional, aunque sin descuentos ni pago mixto.
Sí. Cierras la caja de la mañana con su arqueo y abres la de la tarde; cada sesión tiene su propio reporte.
No debería: vender café en bolsa es venta de un bien, no servicio de restaurante, y va con la tasa general. Además no suma al 70% de ingresos que exige el régimen especial. Confírmalo con tu contador.
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