Plan Pro
RecomendadoTodo el Plan Carta, más el control del dinero que no pasa por una venta.
S/99al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/149 al mes
Una pollería no vende platos: vende fracciones de un mismo pollo. Si el sistema trata el cuarto, el medio y el entero como productos sueltos, sin receta propia, nunca sabrás cuál te deja margen y cuál lo regala. Y el domingo, con la cola en la puerta, no hay tiempo para averiguarlo.
El punto de venta con la categoría Pollos abierta: entero, medio, cuarto de pierna y cuarto de pecho como variantes con su precio, y un combo familiar ya agregado a la cuenta.
Mañana
Se encienden las brasas y se cuentan los pollos que entraron. Ese conteo es el punto de partida del inventario del día: cada cuarto que se venda después lo descontará de ahí, según la receta de su variante, sin que nadie lo anote a mano.
Mediodía
El almuerzo entra por dos puertas a la vez: el salón y el mostrador de para llevar. Cada pedido se marca como mesa, llevar o delivery desde el mismo punto de venta, y en el reporte de la noche las ventas de cada canal salen separadas.
Domingo, 1 p. m.
El pico de la semana. La pantalla de la brasa recibe cada comanda en su área y cuenta los minutos desde que entró: se pinta de naranja a los diez y de rojo a los quince. El que cobra no espera a la cocina, porque el cobro no depende del estado de la comanda.
Tarde
Los pedidos de la web del local llegan con su dirección y, si lo configuras, ya pagados: por Mercado Pago o por Yape con la foto del comprobante, que alguien del local aprueba. Entran al punto de venta como cualquier otro pedido, no a un chat que hay que copiar.
Noche
Quedan presas. El punto de venta muestra cuántas porciones puedes vender todavía con lo que hay en el inventario, y lo que ya no se va a vender se registra como merma con su nota, en vez de desaparecer sin rastro.
Cierre
Arqueo por denominaciones: se cuentan billetes y monedas, el sistema compara con lo que debería haber y muestra la diferencia. Lo que comió el personal aparece aparte, fuera del efectivo, porque no fue una venta.
Entero, medio, cuarto de pierna y cuarto de pecho no valen lo mismo ni consumen lo mismo. Cada uno es una variante del mismo producto, con su precio y su receta, y descuenta del inventario lo que de verdad lleva.
Las comandas se reparten por área de trabajo: la brasa ve lo suyo y la barra lo suyo, cada una en su pantalla o en su impresora, con los minutos que lleva cada comanda.
El pollo entero con papas, ensalada y gaseosa se vende como un combo con su precio, y cada componente se descuenta del inventario al venderlo.
El pedido de mostrador no es una nota dentro de una mesa: tiene su canal, el nombre del cliente en la comanda y su venta aparte en el reporte.
El día que más efectivo pasa por la caja es el que más necesita un conteo por denominaciones y los gastos del turno registrados en el momento en que salen.
Casi todos dividen el precio del pollo entre cuatro. Está mal por dos motivos: la pierna y el pecho no pesan ni valen igual, y el despiece tiene merma. Si repartes el costo en partes iguales, el cuarto de pecho parece más rentable de lo que es y el de pierna, menos.
El sistema no reparte ese costo por ti, pero te deja escribirlo bien. Si en la receta de cada cuarto pones la fracción de pollo que de verdad consume —no un cuarto parejo—, cada variante muestra su costo y su porcentaje contra su precio. Ahí se ve si un corte sostiene al otro, y cuánto deja de verdad el combo familiar del domingo.
Y como la receta descuenta al vender, el conteo físico de la noche compara el pollo que debería quedar con el que queda. La diferencia es la merma real: la que se fue en el despiece, en la presa que cayó al piso o en la porción generosa.
El grueso son boletas de ticket bajo y mucho volumen, casi todas sin datos del cliente. Cuando una empresa pide cuarenta almuerzos, ahí sí hace falta factura con su RUC, y se emite en el mismo cobro. Por eso conviene preguntar «¿boleta o factura?» antes de cobrar, no después.
Una pollería que es MYPE y cuya actividad principal es el servicio de restaurante puede aplicar la tasa especial de la Ley 31556: en 2026 paga 10,5% (8% de IGV más 2,5% de Impuesto de Promoción Municipal) en vez de 18%. En 2027 sube a 15%, y el régimen especial se acaba el 31 de diciembre de 2027. La tasa se configura en el sistema; no está escrita en el código.
Cargamos contigo la carta con sus variantes: entero, medio y los cuartos, cada uno con su precio y su receta. Creamos las áreas de cocina —brasa, parrilla, barra— y decidimos qué plato sale por cada una, para que la comanda llegue sola al lugar correcto.
Los combos familiares se arman con sus componentes, y el para llevar y el delivery quedan como canales propios. Con eso, el primer domingo ya sale con comandas separadas por área y con la venta de cada canal por separado al cerrar.
Una pollería emite muchas boletas pequeñas: un fin de semana fuerte puede pasar de cien. Por eso el tope de 100 documentos al mes del plan de entrada de Qway le pesa más que a casi cualquier otro rubro. ComidaPOS no pone un tope propio de documentos.
| Criterio | ComidaPOS | PANCA | Qway | Bsale |
|---|---|---|---|---|
| Tope de documentos al mes | sin tope propio | no publica tope | 100 en el de S/65 | 1 000 incluidos (+S/41 por más) |
Plan Pro a S/99 al mes y Plan Carta a S/79 al mes, hasta el 30 de junio de 2027. Desde el 1 de julio de 2027, la tarifa estándar será de S/149 y S/119.
El precio con el que entras es el que pagas mientras sigas siendo cliente, aunque la tarifa suba después.
Todo el Plan Carta, más el control del dinero que no pasa por una venta.
S/99al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/149 al mes
Todo lo que necesitas para vender, cocinar, cobrar y facturar en un local.
S/79al mes
Precio de lanzamiento hasta el 30 de junio de 2027.
Quien contrate desde el 1 de julio de 2027 pagaráS/119 al mes
Sí. Cada corte es una variante del mismo producto, con su propio precio y su propia receta, y descuenta del inventario lo que lleva.
Las comandas van por área a la pantalla o a la impresora de la brasa, y quien cobra no espera a la cocina: el cobro no depende del estado de la comanda.
Sí. El reporte de ventas por producto se saca para cualquier rango de fechas. Cuántos comprar para el próximo domingo lo decides tú con ese dato: el sistema no hace pronósticos.
Sí. Mesa, llevar y delivery son canales distintos, y el reporte muestra la venta de cada uno por separado.
Sigues cobrando con un ticket provisional y, al volver la conexión, cada venta se registra con su hora real y se emite su comprobante. Sin conexión no se aplican descuentos ni pago mixto, y la comanda impresa espera a que vuelva la red.
Sí, con su RUC en el mismo cobro: al escribirlo, el sistema trae la razón social.
Sí, en el Plan Pro. El consumo del personal es una forma de pago propia: el arqueo lo saca del efectivo, lo reporta aparte y puede descontarse del sueldo en la planilla.
Si hoy aplicas la tasa especial de restaurantes, pasa de 10,5% a 15% el 1 de enero de 2027, y desde 2028 vuelve a la tasa general de 18%. Conviene revisar tu carta antes de esa fecha.
Doscientos platos en la carta y una cola que no espera a que encuentres uno
Software para chifaCada agregado tiene precio y cada punto de la carne es una orden para la plancha
Software para hamburgueseríaPrecio fijo, insumo que sube y todo el margen decidido antes de abrir
Software para restaurante de menú diarioPagas mes a mes, sin permanencia, y el precio de lanzamiento se queda contigo mientras sigas siendo cliente. Ver los planes y precios o agenda una demo con un asesor.